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El dilema de la ruptura. Desafíos del CIO ante una escisión dentro de su empresa

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Fusiones, adquisiciones y desinversiones suponen todo un dolor de muelas para el CIO y su equipo de TI. Y no son pocas las ocasiones en que unas y otras frustran sus intentos de proporcionar a los accionistas de la compañía todos los beneficios que la tecnología ofrece. ¿La razón? Se ignora el valor de la misma tecnología. Y puede servir de gran ayuda al CIO, como vamos a ver a continuación.

Escisiones, rupturas, fusiones, desinversiones… Procesos habituales en las empresas actuales, nada extraños. Nuevas empresas que surgen de otras, separaciones con el objetivo de lograr una independencia que permita a la compañía resultante competir mejor en el mercado… Lo normal. El mercado es así. Pero no todos ven estas operaciones como algo tan simple. Sin ir más lejos, los accionistas de la empresa que sufre una escisión, que observan con mucho recelo. ¿Y los CIOs? Contienen la respiración. Y no es para menos.

En un mundo en el que lo que prima es el crecimiento, fusiones, adquisiciones y rupturas suponen toda una suerte de acciones que, de una manera o de otra, afectan al mercado y a las empresas resultantes. Sin ir más lejos, valga el ejemplo de HP, con su división el año anterior en dos compañías independientes (HPE y HP Inc.) tras la separación de los negocios de impresión y dispositivos de consumo y los servicios profesionales de TI. Ambas empresas caminan ahora por el mercado de manera separada y con éxito. El sueño de todo CIO. Porque es posible repetirlo.

Ante todo, lo esencial es tener en cuenta que toda fusión, desinversión o escisión es un desafío, pues así hay que tomarlo, y no como un problema. Claro que, en ocasiones, el CIO no sabe cómo afrontar ese proceso, pues nunca se ha visto en nada parecido. Es el momento en el que surgen preguntas tales como ¿cómo dividir una empresa en dos? ¿De qué manera se divide el hardware y el software de la empresa madre, así como sus aplicaciones? ¿Qué hacer con la red? ¿Y los servicios de TI? ¿Cómo se manejan? Un territorio desconocido para el CIO, sin duda.

Tres etapas a tener en cuenta

Desafío, decíamos con anterioridad. Y como tal desafío, el CIO ha de diseñar una estrategia basada en tres etapas: hasta el momento en que se firma el acuerdo entre las compañías resultantes de la operación, el momento después de la firma, y la manera en que se completa la separación de los escenarios TI de cada empresa, así como también las operaciones paralelas que aparezcan o se desarrollen hasta que el nuevo y definitivo escenario quede establecido.

En cada una de dichas fases el CIO debe desarrollar una estrategia TI clara. En la primera, sobre todo, su principal ocupación y tarea consistirá en realizar un inventario y evaluar todos los recursos TI disponibles (debida diligencia) para tener una visión clara del punto de partida. Etapa en la que, asimismo, ha de planificar la separación de los activos existentes antes de dar paso a la segunda etapa, en la que su cometido consistirá en aplicar todas las medidas necesarias para que la empresa resultante cuente con su propio departamento de TI a la par que el de la anterior empresa, y listo para trabajar. Esto es, la migración del hardware y el software, mantener acuerdos suscritos de la empresa madre y plantear qué nuevos acuerdos se pueden firmar y con quién, o dilucidar de qué manera se realizará la transferencia de personal de TI entre las empresas resultantes de la operación.

Y quedaría la última fase, que consiste en establecer la manera de completar la separación de los escenarios de TI de las empresas resultantes de la fusión, adquisición o escisión. Una etapa crítica, pues sin ir más lejos en ella el CIO ha de conocer los inventarios de hardware y software existentes o cómo se estaban utilizando hasta el proceso de escisión, división o fusión para, llegado el caso, proceder a las desinversiones que considere oportunas.

También ha de tener en cuenta la segregación de la red y cómo y de qué manera separarla entre las empresas resultantes de la operación. En caso de escisión, el CIO puede apostar de manera temporal por la virtualización como modelo a seguir en las empresas resultantes. Y, ¿qué ocurre con los data centers afectados? En este caso, toda la red, o la mayor parte de ella, tendría que moverse a la empresa resultante de la escisión con una nueva dirección IP.

Asimismo, otras consideraciones a tener en cuenta por el CIO en esta tercera etapa son el desarrollo de una nueva estrategia TI separada de la de la empresa madre; un diseño de los posibles escenarios resultantes antes del desarrollo de cualquier estrategia TI; la reutilización de los servicios de hardware existentes en la empresa madre, o bien apostar por soluciones en la nube, con el ahorro de costes que eso supone, y la posibilidad de afrontar con mayores garantías cualquier proceso de ampliación, mejora o sustitución de la infraestructura existente. No en vano, y a falta de recursos, el Cloud y la virtualización se revelan como la mejor solución posible, aunque, como todo, también puede dar origen a discusiones dentro de la empresa resultante sobre qué tecnología a desarrollar es la mejor; y qué hacer con las aplicaciones existentes en la empresa madre y cómo utilizarlas —entre las que se incluyen el ERP, el correo electrónico, entre otras—, y qué estrategia de seguridad se puede desarrollar. Que, llegado el momento, el CIO puede apostar por desarrollar una infraestructura completamente nueva, ya que puede ajustar sus necesidades al tamaño de la empresa, lo que también redundará en una reducción de costes y en unas características de seguridad asumibles por la empresa.

Y después, ¿qué?

Ésa es la pregunta a la que se enfrentan las compañías resultantes de un proceso de escisión o separación. Cuando eran una todo era más sencillo. ¿Y ahora que son dos? Es el momento de prestar atención a una tecnología que puede ofrecer muchos beneficios, especialmente en los primeros meses de vida y de rodadura en el mercado de las firmas resultantes: el Cloud Computing. Una infraestructura basada en esta tecnología ahorra costes de implantación, permite adaptar las estructuras resultantes al tamaño de la empresa y acompañarla según y cómo crezca cada una de ellas. O bien apostar por una solución on premise como Office 365, dependiendo de sus requerimientos y necesidades, o bien optar por un sistema SAP, que permiten dedicar segmentos de clientes o áreas de contabilidad y su respectiva propiedad sólo a la empresa matriz, sólo a la filial, etcétera.

En definitiva, hablábamos al comienzo de este reportaje del ejemplo de HPE y HP Inc. como resultantes del proceso de separación de HP. Sirva para para cerrarlo el de Mondelez International, escisión resultante de Kraft Foods, líder en alimentación y bebidas energéticas, y en el que las soluciones de HPE han tenido bastante que ver a la hora de llevar a buen puerto la operación emprendida. Una muestra más de que la innovación unida a la tecnología permite a las empresas resultantes de una escisión afrontar su salida al mercado y competir en el con mayores garantías de éxito para ambas partes. Algo que sólo la tecnología es capaz de conseguir.

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El tráfico Cloud se multiplicará casi por cuatro entre 2015 y 2020

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Según el sexto informe Global Cloud Index de Cisco, el Cloud supondrá el 92 por ciento de todo el tráfico data center global en 2020.

El tráfico Cloud global se multiplicará casi por cuatro en los próximos cinco años, alcanzando un total de 14,1 Zettabytes (ZB) anuales en 2020, desde los 3,9 Zettabytes registrados en 2015.

Así se desprende del sexto informe anual Cisco® Global Cloud Index (2015-2020) presentado ayer, que indica que este incremento del tráfico Cloud se debe a la creciente migración a arquitecturas Cloud por su rápida escalabilidad y la capacidad de soportar mayor cantidad de cargas de trabajo de forma más eficiente que los data centers tradicionales.

Principales conclusiones

1.- Incremento del tráfico de red.

En 2020, el tráfico de los data centers Cloud alcanzará 14,1 ZB anuales, desde los 3,9 ZB registrados en 2015. Un Zettabyte equivale a un billón de Gigabytes.
En 2020, el tráfico de los data centers tradicionales alcanzará 1,3 ZB anuales, desde los 827 Exabytes (EB) anuales contabilizados en 2015.

2. – El crecimiento del Cloud supera al crecimiento del data center tradicional.

En 2020, el 92 por ciento de las cargas de trabajo serán procesadas en data centers Cloud,  mientras el 8 por ciento restante será procesado en data centers tradicionales.
La densidad de las cargas de trabajo (cargas de trabajo por servidor físico) de los data centers Cloud fue de 7,3 en 2015, cifra que aumentará hasta 11,9 en 2020. Por su parte, los data centers tradicionales registraron una densidad de 2,2 en 2015, que aumentará ligeramente hasta 3,5 en 2020.

3. – El Cloud público crece más rápido que el Cloud privado.

En 2020, el 68 por ciento (298 millones) de las cargas de trabajo Cloud serán procesadas en data centers Cloud públicos, desde el 49 por ciento (66,3 millones) en 2015 (tasa de incremento interanual del 35 por ciento).

En 2020, el 32 por ciento (142 millones) de las cargas de trabajo Cloud serán procesadas en data centers Cloud privados, cayendo desde el 51 por ciento (69,7 millones) en 2015 (15 por ciento de incremento interanual).

4. – Más consumidores recurren al Cloud para almacenamiento.

En 2020, el 59 por ciento (2.300 millones) de los usuarios de Internet de consumo utilizarán servicios personales de almacenamiento en Cloud, desde el 47 por ciento (1.300 millones) en 2015.
En 2020, el tráfico de almacenamiento Cloud por usuario de consumo será de 1,7 GB mensuales, frente a los 513 MB mensuales en 2015.

5. – La capacidad de almacenamiento de los data centers crece para responder a la migración de datos de consumo desde los dispositivos al Cloud.

En 2020, la capacidad de almacenamiento instalado en los data centers crecerá hasta 1,8 ZB desde los 382 EB en 2015, multiplicándose casi por cinco.
En 2020, la capacidad total de almacenamiento instalado en los data centers Cloud a escala global supondrá el 88 por ciento de toda la capacidad de almacenamiento de los data centers, desde el 64,9 por ciento en 2015.

6. – El Big Data impulsará el crecimiento total de datos almacenados.

A escala global, los datos almacenados en data centers se multiplicarán por cinco entre 2015 y 2020 hasta alcanzar 915 EB en 2020 (tasa de incremento interanual del 40 por ciento), desde los 171 EB en 2015.

El Big Data alcanzará los 247 EB en 2020, multiplicándose casi por diez desde los 25 EB en 2015. Solamente el Big Data supondrá el 27 por ciento de todos los datos almacenados en data centers en 2020, desde el 15 por ciento en 2015.

7. – El IoT generará datos de forma masiva.

A escala global, los datos generados (pero no necesariamente almacenados) por el IoT alcanzarán 600 ZB anuales en 2020, 275 veces más que el tráfico previsto viajando desde los data centers hasta los usuarios/dispositivos finales (2,2 ZB); y 39 veces más que todo el tráfico data center previsto (15,3 ZB).

8.-  Mayor crecimiento a medida que crecen los datos de dispositivos on line.

La cantidad de datos almacenados en dispositivos (5,3 ZB) será cinco veces mayor que los datos almacenados en data centers en 2020.

9.- Las mejoras en las redes fomentarán el uso de aplicaciones Cloud. Avance de los países en la Preparación para el Cloud (redes fijas y móviles):

– En 2015, 119 países cumplían los criterios para soportar aplicaciones Cloud avanzadas sobre redes fijas; este año aumentan hasta los 132.

– En 2015, 81 países cumplían con los requisitos para soportar aplicaciones Cloud avanzadas sobre redes móviles, número que se incrementa hasta los 89 países en 2016.

Cargas de trabajo de las aplicaciones

Debido a la creciente adopción de la virtualización en los data centers, las operadoras Cloud pueden también obtener mejor eficiencia operativa a la vez que proporcionan una mayor variedad de servicios a empresas y consumidores con óptimo rendimiento. Para comprender mejor el crecimiento data center, el Informe de este año incluye un análisis de las cargas de trabajo de las aplicaciones, con las siguientes previsiones para consumidores y empresas:

Las cargas de trabajo empresariales dominan el data center.

– Las cargas de trabajo empresariales se multiplicarán por 2,4 entre 2015 y 2020, pero su peso total en las cargas de trabajo data center se reducirá desde el 79 hasta el 72 por ciento.

Las cargas de trabajo de consumo, aunque menores en número, crecen con mayor velocidad.

– Entre 2015 y 2020, las cargas de trabajo de consumo se multiplicarán por 3,5.

– En 2020, las cargas de trabajo de consumo supondrán el 28 por ciento (134,3 millones) del total de las cargas de trabajo data center, frente al 21 por ciento (38,6 millones) en 2015.

Las cargas de trabajo de IoT/analítica/bases de datos son las que más crecen de las aplicaciones empresariales, mientas las cargas de trabajo de colaboración y de computación mantienen su peso.

– En 2020, las cargas de trabajo de bases de datos/analítica/IoT supondrán el 22 por ciento del total de cargas de trabajo empresariales, frente al 20 por ciento en 2015.

El vídeo y las redes sociales lideran el incremento en cargas de trabajo de consumo.

En 2020, las cargas de trabajo de vídeo en streaming supondrán el 34 por ciento del total de cargas de trabajo de consumo, frente al 29 por ciento en 2015; las cargas de trabajo de redes sociales supondrán el 24 por ciento del total (20 por ciento en 2015), mientras las cargas de trabajo de búsquedas representarán el 15 por ciento del total (17 por ciento en 2015).

Hyperscale data centers

Este año el Informe incluye también un análisis del impacto de los ‘hyperscale’ data centers. Este tipo de data centers crecerán desde los 259 contabilizados en 2015 hasta los 485 en 2020.

Se prevé que el tráfico de los hyperscale data centers se multiplique por cinco en los próximos 5 años, de forma que supondrán el 47 por ciento del total de servidores instalados en data centers y soportarán el 53 por ciento de todo el tráfico data center en 2020.

Una tendencia clave que está transformando los hyperscale (y otros) data centers es la adopción de soluciones Software-Defined Networking (SDN) y de virtualización de funciones de red (NFV, Network Functions Virtualization), ayudando a flexibilizar las arquitecturas de data center y a optimizar el flujo de tráfico.

Se prevé que en los próximos cinco años casi el 60 por ciento de los hyperscale data centers a escala global implementen soluciones SDN/NFV. En 2020, el 44 por ciento del tráfico entre data centers estará soportado por plataformas SDN/NFV (23 por ciento en 2015).

Doug Webster, vicepresidente de Marketing para Proveedores de Servicios en Cisco: “A lo largo de las seis ediciones del Informe, Cloud Computing ha pasado de ser una tendencia emergente a convertirse en un pilar esencial de la arquitectura de los proveedores de servicios gracias a su flexibilidad y escalabilidad. Impulsado por tendencias como vídeo, IoT o SDN/NFV, prevemos un significativo y rápido crecimiento del Cloud y del consiguiente tráfico de red, mientras las operadoras optimizan su infraestructura para proporcionar un mayor número y variedad de servicios IP tanto a empresas como a consumidores”.

El tráfico Cloud se multiplicará casi por cuatro entre 2015 y 2020